En qué consiste un vaciado de casa y adónde va todo lo que sale por la puerta

Quien nos escribe para vaciar una casa casi nunca lo ha hecho antes, y es lógico que no sepa bien qué pedir: en la vida de una familia esto ocurre muy pocas veces, y suele coincidir con un mal momento o con prisas. Por eso esta entrada funciona como un pequeño diccionario del vaciado, con las palabras que usamos en Sant Feliu de Guíxols y sin dar nada por supuesto.
Sirve igual si acabas de heredar una casa del Centre que si cierras la temporada de un apartamento en Sant Pol. El trabajo es el mismo en los dos casos; cambian el volumen y lo fácil o difícil que sea sacarlo.
Una definición corta antes de entrar en detalle
Vaciado: sacar de una vivienda absolutamente todo lo que contiene y devolverla barrida, con cada objeto enviado a su destino. Incluye lo que se ve —muebles, electrodomésticos, ropa, libros, menaje— y lo que no, que es lo que lleva décadas acumulándose en el trastero, la galería, la terraza, el garaje o los armarios de obra.
Es un único encargo con cinco partes: valorar, sacar, separar, justificar y entregar. Así no tienes que contratar un transporte, buscar dónde reciclar y encontrar comprador para los muebles por separado, que es lo que convierte un vaciado hecho por la familia en varios fines de semana perdidos.
Qué resuelve cada servicio: mudanza, limpieza a fondo y vaciado
Mudanza: llevar tus cosas a otra casa y dejarlas colocadas. Limpieza a fondo: dejar como nueva una vivienda que conserva sus muebles. Vaciado: que no quede nada dentro, que cada cosa tenga destino y que el espacio quede libre. Son tres oficios distintos para tres necesidades distintas.
Por eso se piden en momentos diferentes. A nosotros nos llaman tras la firma de una herencia, al final de un alquiler de verano, antes de poner el piso en manos de una agencia, cuando los padres se van a un apartamento con ascensor o la víspera de una obra que necesita las habitaciones vacías.
Quién sube a la casa y con qué medios llega
Cuadrilla: las personas que suben a trabajar, con su propio vehículo, mantas, cartón, fundas, carros, herramientas para desmontar y material para proteger escalera y rellano. Cuántas vienen lo decide el vídeo, porque no es lo mismo un bajo del Passeig con el furgón en la puerta que un tercero de escalera antigua en el nucli antic.
Ese cálculo previo no lo ve nadie, y es lo que evita que el día se tuerza. Mirando la grabación contamos bultos, viajes, horas y metros de escalera que hay que proteger, y de ahí sale cuántos seremos, antes incluso de hablar de fechas.
El orden de una jornada, del plástico del rellano a la escoba
Protección: lo primero al llegar. Barandilla, escalones, marcos, rellano y ascensor quedan cubiertos antes de mover nada. Recuerdos: lo segundo. Se rastrean cajones y estantes en busca de documentos, fotos y recuerdos, que van a cajas rotuladas con el nombre de la familia. Ningún mueble sale por la puerta mientras quede un cajón sin revisar.
Bajada: lo que pasa mejor desmontado se desmonta arriba, los montones se ordenan por material en el descansillo y la escalera se usa por turnos, porque los vecinos también tienen que subir la compra. Cierre: escoba por todas las habitaciones, trastero y terraza incluidos, y fotos de la casa vacía.
Los rincones que definen el volumen real
Volumen real: el que aparece cuando se abren las puertas que nadie abre. Un piso que por el salón parecía poca cosa puede pedir dos días en cuanto sale una buhardilla llena hasta el techo, un trastero del sótano sin un hueco, una galería convertida en almacén o una terraza con muebles de exterior amontonados desde hace varios veranos.
Por eso te pedimos que el vídeo entre en esos sitios. Si solo grabas lo que se ve desde el pasillo, la estimación queda corta y lo único que podemos darte es un margen amplio; si nos enseñas los rincones, la cifra no se mueve después.
El viaje que hace cada cosa después de cruzar el portal
Destino: el sitio al que va cada objeto al salir. ¿Tiene vida por delante? Venta, o una asociación del Baix Empordà que lo acoja. ¿Es hierro, madera, tela o un aparato roto? Ya viene separado desde el piso, y van a una planta autorizada que firma un albarán por cada material recibido.
Tasa de vertido: lo que se paga por lo que ya no tiene otro destino, que se pesa en la deixalleria y aparece aparte en el presupuesto. Este reparto se nota en la cuenta final: cuantas más cosas con comprador tenga una casa, más cerca estará de salir gratis, y por eso miramos el contenido antes que los metros.
Qué recibe la familia cuando la casa queda despejada
Entrega: el último paso, que deja tres cosas en tus manos. Un piso limpio de polvo, listo para las visitas, el inquilino o el notario. Las fotografías que comparan cómo lo encontramos y cómo lo dejamos. Y la caja con escrituras, fotos, cartas, joyas y recuerdos, que se da en mano antes de sacar nada más.
Las fotos resultan muy útiles para quien vive lejos del Baix Empordà: ve el resultado sin tener que venir. Y los albaranes de la planta están disponibles para quien quiera consultarlos, que es la forma sencilla de saber adónde fue cada material.
Cuánto suele durar y qué alarga el reloj
Duración: un piso normal de dos o tres habitaciones con ascensor se vacía entre primera hora y media tarde. Si hablamos de una casa de varias alturas con la buhardilla hasta arriba, cuenta con dos o tres días; ahí reforzamos la cuadrilla para acortarlos y acabar dentro del plazo acordado.
Lo que más alarga el trabajo son los escalones y el paseo hasta el vehículo; lo que más lo acorta es un buen vídeo previo. Si quieres, repasa todo lo que incluye el servicio o busca tu duda en las preguntas frecuentes.
Trastero, terraza, buhardilla: enséñanoslos y te planificamos la jornada
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